Mejorar la calidad de vida
Arquitecta Mariela Marchisio
En un mercado laboral complejo y marcado por el avance tecnológico, Marchisio destaca que la flexibilidad y la capacitación constante son fundamentales. Desde una perspectiva optimista, señala que la sustentabilidad se está integrando en diversas disciplinas, lo que abre un nuevo universo de posibilidades.
Contexto y toma de decisiones
Las personas que hicieron la transición entre la dictadura y la democracia – que precisamente coincidió con mi ingreso a la FAUD – de seguro pasaron por cambios acelerados profundos y tomaron decisiones como las que luego a mi me tocó realizar en relación a otras cuestiones como los procesos de modernización y actualización no sólo en los contenidos, sino en los cómo. Yo agradezco el período que me tocó vivir durante mi gestión. Muchas de las cosas que habíamos propuesto en nuestro plan 2017 – y que veíamos que eran cambios que tenían que venir – llegaron por la pandemia; pudimos ensayar cosas que veníamos analizando que eran necesarias, sobre todo en cuestiones relacionadas a lo pedagógico y en carreras relacionadas a la enseñanza del proyecto.
Todas las carreras que dictamos en FAUD tienen relación con mejorar la calidad de vida de nuestra especie y en ver cómo se está comportando la misma en relación a otras especies del planeta. La pandemia si fue algo inimaginable, pero desde hace muchos años ya había imaginado la enseñanza mediada por tecnología y en ir hacia modelos pedagógicos en donde los de estudiantes tuvieran mayor capacidad de decisión sobre la educación que desean.

Mariela Marchisio, actual vicerrectora de la UNC y exdecana de la FAUD (2017-2023). Es arquitecta, docente investigadora y especialista en resiliencia y sustentabilidad urbana..
Repensar espacios
Los espacios pueden habitarse de una manera diferente, y durante mi mandato, me interesó repensarlos y proponer algo diferente, para dejar un legado. Durante mi gestión, respiré comunidad FAUD y tuve un equipo maravilloso. No solamente el que constituyó la gestión y ocupó espacios, sino también todo el grupo de docentes, no docentes y estudiantes que durante 8 años estuvieron trabajando. En este orden de ideas, y con la irrupción de la tecnología el desafío a los arquitectos está en determinar qué vamos a ofrecer desde las tipologías, es decir, a qué queremos que vaya una persona físicamente a un lugar, si le va a ofrecer lo mismo que una pantalla. El cambio tecnológico se manifestó en los procesos de representación y en las formas de proyectar la arquitectura, por ejemplo BIM.
Creo que hemos quedado atrapados en discursos de la modernidad, pero ésta tiene 100 años; ya no existe y tenemos que permitirnos pensar desde otros lugares. En otras disciplinas estos cambios son notables y con todo el debate ético, creo que arriesgaron; en ese sentido, me gustaría que en arquitectura se arriesgara un poco más. Por eso me gusta hablar sobre las experiencias a futuro; siempre hubo interfaces. Habrá que ver cuánto de ficción había en los contactos anteriores, cuánto de realidad tienen, cómo queremos que sean estos contactos a futuro y cuáles son las realidades que se avecinan. Se vienen grandes cambios en lo laboral y en las formas en las que nos vamos a comunicar. Habría que ver si antes el sólo hecho de estar juntos significaba que estuviéramos comunicados.
Nosotros hablamos mucho del concepto de habitar los espacios y de pensar como queremos habitarlos. Hace 15 ó 20 años… ¿Estar haciendo cola en un banco era habitar en sociedad? No, en realidad era un fastidio. Hay cosas que la tecnología nos facilita; nos hizo más amigables cosas previas de la burocracia, pero en otro sentido también nos está aislando, por eso la clave debe ser aprender a estar de otra manera con los demás.
Sustentabilidad: un paradigma transversal
Tengo un poco de miedo cuando las palabras quedan arraigadas a discursos de todo el mundo porque empieza a sonar un poco superficial. De todos modos, creo que desde diferentes disciplinas se están haciendo cosas para mitigar el impacto que nosotros mismos supimos construir y hay mucha más conciencia que hace 30 años. Como humanidad, tenemos que entender que somos una especie más que hace a la diversidad existente, y que no somos los únicos con capacidad de construir, porque sino, corremos el riesgo de destruir. La sustentabilidad ya no es una materia separada sino que atraviesa todos los discursos y disciplinas. Se han hecho grandes cambios en los procesos de producción de alimentos, en los procesos de producción industrial y en la eficiencia de los vehículos que traerán grandes cambios en la ciudad.
Codirijo la Maestría en Gestión Ambiental del desarrollo urbano y es un tema que desde la década de los 80 me ocupa. Todas las líneas de investigación que están yendo hacia la biotecnología por encima de los procesos físicos y químicos que nos atravesaron en nuestros procesos de formación, las veo como una ventana de posibilidad. La implementación de nuevas tecnologías de generación de energía y eficiencia, la energía cinética, la eólica y fotovoltaica deberían ser parte de nuestras ideas de partido y no agregados que vienen después.
Sujeto racional versus sujeto técnico
Está apareciendo una especie artificial que es la IA regenerativa. Como especie, debemos entender cuáles son las capacidades que tenemos y que ninguna interfaz artificial tiene. Tenemos que desprendernos del sujeto técnico para empezar a repensarnos más como un sujeto que percibe, que siente, que puede tomar decisiones y operar en otros ámbitos. Por ejemplo, hemos trabajado en procesos de reconversión laboral, para la gente que trabaja en cabinas de peaje. No es bueno que un ser humano esté encerrado en un espacio climatizado haciendo un movimiento reiterativo, pero una realidad cierta es que, si es reemplazado por un bot, pierde su puesto, entonces es necesario repensar su capacitación, para entender cómo serán los nuevos ámbitos laborales.
Formación y porvenir laboral
Las instituciones educativas debemos reaccionar rápido para garantizar estas capacidades que tienen que tener los sujetos, que ya no van a hacer el trabajo técnico que hoy puede hacer una máquina. Desde el Ministerio, hay reuniones permanentes promovidas desde las secretarías de educación tanto a nivel municipal, provincial y nacional. Los sistemas educativos en algún sentido quedaron atrás y no se han desarrollado capacidades blandas para que los niños y adolescentes se conviertan en dueños de su propia aventura educativa. Pero otra realidad que preocupa, es la de personas de más de 40 años que hoy se quedan sin empleo. Es muy difícil reinsertarlas sino las capacitamos y comprendemos en dónde están los nichos de oportunidades de aquí en adelante. Muy pronto ya nadie va a durar más de tres años en un espacio de trabajo. Hasta el concepto de fracaso llega cuando se ha permanecido mucho en un mismo lugar. Actualmente, tener un título universitario, ya no alcanza; hay que preparar a las personas para la capacitación continua y en la toma de decisiones, para que no les genere pánico esa necesidad de cambio que van a tener. Veníamos con un sistema fordista de orden y correlatividades, pero eso no va más, y debemos transitar hacia la “uberización de la educación”, es decir, que cada uno pueda elegir que quiere para llegar al mismo final.
Esfuerzos mancomunados
Ningún problema se resuelve desde un único campo disciplinar, y tal vez todo el paquete de investigación es el que primero debiera tomar la punta en trabajar interdisciplinarmente. Un arquitecto que se involucra en biomateriales, no puede estar solo, necesita de un químico, un biólogo, un biotecnólogo, un ingeniero y hasta un filósofo, ya que entran en juego debates éticos. En muchas empresas empezaron a contratar filósofos. Por ejemplo: el auto autónomo, ¿Salva a la persona que está conduciendo, o a un peatón que cruzó mal? Se trata de un debate ético. En todos los campos va a pasar esto, ya sea en la medicina, educación, movilidad, comercio, etc.
Construir la ciudad
Creo en los concursos como instrumento para la construcción de la ciudad, sobre todo en la obra pública. Una crítica, es la lentitud que suelen tener estos procesos. Desde el Colegio de Arquitectos, se ha trabajado muchísimo en acelerar todo ello y en desmontar ese mito, de que se puede hacer en un mes, que se puede convocar y premiar, porque muchas veces los tiempos de la gestión no son los mismos que los tiempos de una convocatoria, una premiación, una toma de decisiones y un desarrollo de proyecto. Después, cuando el proyecto se materializa, la ciudad sale beneficiada pero no puede demorarse 10 años desde que algo se concursa y se realiza. No se pueden tomar estos plazos, ya que cambian las tecnologías y las formas de ser de estas instituciones, no le sirve a la persona que organizó el concurso porque ya no estaba en gestión y tampoco al ganador del premio, porque después de tanto tiempo, lo más probable es que piense diferente.
Desarrollo urbano
Creo que en la provincia se hizo un gran esfuerzo por mejorar las ciudades, haciéndolas más habitables y amigables; una ciudad más pensada para el peatón y ciclista, más usada y usable, se puso en evidencia como reacción a la periferización. Primero fueron las grandes superficies, después los countries, motivaron a que otros espacios de la ciudad más públicos intenten actualizarse. Me parecen valorables las iniciativas concretadas en Córdoba y otras grandes ciudades del país, con el objeto de garantizar otras calidades y alentar a que mucha gente empiece a optar por habitar lugares que venían experimentando pérdida sistemática de población.

Mariela Marchisio destaca el circuito cultural desarrollado en la última década en torno a la avenida Chacabuco y la Plaza España, que integra hitos como el Museo Metropolitano de Arte Urbano, el Museo Caraffa, el Palacio Ferreyra y el Centro Cultural Córdoba.
Digitalización institucional
Me pregunto qué va a ser de la arquitectura, porque venimos muy acostumbrados a ser la imagen de la sede; esta última, es la imagen de la institución, pero en algún punto ha dejado de serlo. Por ejemplo, en Mercado Pago se abren cuentas, pero nadie conoce sus oficinas. A los arquitectos nos educaron para pensar que los objetos que hacemos son la imagen de algo y ahí se nos viene un enorme desafío. El tema pasa por saber que haremos con los objetos de arquitectura si dejan de ser la foto de una universidad, del gobierno, etc. Estamos muy acostumbrados a que los concursos terminen siendo la imagen de esa institución, y hoy ya es una app. A nadie le importa a donde queda por ejemplo la sede de un banco. En este contexto, la arquitectura tiene un amplio campo de investigación que va a desmontar juicios que teníamos como verdades absolutas. Primero las catedrales fueron las imágenes de las ciudades, luego las torres de oficina reemplazaron a las catedrales hasta que se cayeron “Las Gemelas”, y ahora es una app la que reemplazó a la arquitectura, osea, no es otro objeto.
Extensión: generadora de posibilidades
Cuando fui decana, me concentré en los procesos relacionados a lo académico, a la investigación y la extensión. No dije como tenía que enseñarse arquitectura porque sí creo en la diversidad y lo mejor que puede ofrecer una institución educativa es dejar que su planta docente pueda expresarse con la mayor libertad. Quiero una institución que brinde posibilidades y trate de abrir la mayor cantidad posible de verdades que se puedan encontrar. Los límites de la extensión universitaria van hasta donde cada habitante quiere que llegue. No es solamente capacitación, tampoco es asistencialismo, sino que tiene que ver con entender que sigue estando para los que alguna vez fueron a la universidad, y también para los que no, para generarles posibilidades.
Ejercicio profesional: misión del CAPC
Ojalá que desde antes de salir de la facultad los jóvenes comiencen a interrogarse qué quieren ser cuando sean grandes. Deseo que la formación de grado le ofrezca un abanico amplio de posibilidades, para que puedan egresar sabiendo lo que les gustaría hacer, si gestión, urbanismo, paisaje, interiorismo, servicios, ponerse una empresa, ser independiente, trabajar en relación de dependencia o vender servicios al exterior.
Celebro que el Colegio de Arquitectos cree comunidad de arquitectura, que nos reúna y aúne. Creo que ese es el verdadero rol. Poder entender hacia donde van nuestras disciplinas y generar las versatilidades que estamos necesitando los matriculados para poder ejercer el modelo de profesión que decidamos ejercer. Es un espacio que hace falta. Por ejemplo, los diseñadores de interiores y de paisaje, no cuentan con ello. Como arquitecta, también valoro la colegiación, y si tengo que hablar por la Regional 2, es un espacio que siempre me ofreció posibilidad de hacer cosas. Desde hace 10 años, voy por un evento muy lindo, al que asisten aspirantes a estudiar arquitectura de la región. Nosotros asistimos con estudiantes de San Francisco o de otras partes de Regional 2, – para que puedan conversar los que tienen ganas de estudiar con los que ya están haciéndolo – y con algunas autoridades de la facultad. La idea es que también estén al tanto de que existe el Colegio de Arquitectos, y que sepan que pueden ser parte desde el momento en que deciden estudiar la carrera, y no deben esperar a tener el título para sumarse a sus actividades.
















