Desarrollo urbano y educación
Arquitecto Miguel Angel Roca
Como referente de la disciplina, Roca propone un recorrido histórico sobre la evolución de la arquitectura de la Ciudad de Córdoba. En calidad de gestor de obras paradigmáticas que asumen un carácter parlante, menciona la importancia de desarrollar patrimonio en beneficio de las próximas generaciones.
Discurso, estudio y proyección
A lo largo de los años, mi actitud siempre ha sido la misma. Creo en un proceso que implica tomar ejemplos, analizarlos, relevarlos, reflexionar sobre ellos, elaborar ideas, y finalmente, cuando aparece una imagen, contar con un principio de desarrollo proyector. Este paso a paso lo aplique durante la enseñanza y lo sigo poniendo en práctica.
Cuando llegamos a una temática, la analizamos a través de ejemplos de arquitectos relevantes del siglo XIX, XX y contemporáneos, y después de haber valorado todo esto – y que los alumnos ya cuenten con una representación clara de la historia de la tipología por desarrollar – disponen de herramientas para proyectar. Esta mecánica permite analizar y luego conceptualizar una institución, para luego imaginarla. En este sentido, la implementación del taller vertical representó un aprendizaje importante, una experiencia interesante y profunda.
Nuevo urbanismo y centralidades
El taller arquitectónico con base en la discusión de la temática la arquitectura en la ciudad, fue desarrollando una dimensión que estuvo nutrida de mis experiencias de intervención durante los años 80, que inició con la peatonalización de Córdoba; esto implicó la recuperación del centro como un punto de encuentro y de paseo. Cuando el intendente Martí me asignó el rol de Secretario de Desarrollo Urbano, pude llevar adelante el proyecto de las catedrales laicas, pensadas como foco o polo atractor de la vida barrial.
Mientras se buscaba conquistar los barrios existentes con los CPC y otras intervenciones, se producía un fenómeno disruptivo: la aparición de los shopping como realidad arquitectónica y urbana, que asumieron un poder descomunal y tomaron energía de las grandes áreas centrales. A esto se sumó la aparición de barrios dentro de las grandes centralidades; por ejemplo, en Nueva Córdoba, la existencia de la universidad y del centro generó un gran desarrollo comercial en Avenida Estrada, a partir de la llegada de grandes masas de estudiantes de otras provincias. Córdoba hoy es la suma de pequeñas ciudades que cuentan con su propia vocación de centralidad. También aparecieron los barrios cerrados, que generaron una realidad aparte. Para nosotros fue algo nuevo, pero tiene precedentes sajones o de los Estados Unidos y data de entre 50 a 60 años.
Barrios históricos versus cerrados
Desde los 90, se han multiplicado los barrios cerrados: si antes había tres hoy ya existen 100, con diferentes niveles de accesibilidad vehicular y riqueza persona. Los countries son “el sueño de la ciudad americana”, el principio de negación de la ciudad, del lugar de encuentro, de la coexistencia simultánea y la confrontación. En la medida que se llega a ciertos niveles de ingreso, los barrios históricos de la Ciudad de Córdoba se van vaciando. Esto que explico materializó la idea de la ciudad Jardín de Ebenezer Howard.
Arquitectura parlante y patrimonial
La implantación de los CPC se lleva adelante bajo el criterio de que estén aproximadamente a unos 5 kms de la región central, y que se constituyan como grandes condensadores y detonantes de la vida barrial más plena. Esto implicaba no sólo incorporarle funciones administrativas y políticas, sino fundamentalmente culturales. La idea fue instalarlos en estos barrios que tuvieran la posibilidad de generar un polo de atracción.

Miguel Ángel Roca, fue decano de la FAUD – UNC desde 1992 hasta 2002. Durante más de 6 décadas de ejercicio profesional, llevó adelante numerosas intervenciones de carácter público y privado. Presenta en esta nota parte de su aporte a la enseñanza de arquitectura y comparte su perspectiva sobre la realidad del mundo durante la década del 90.
Los CPC fueron una experiencia proyectual de configuración de una tipología con cierta identidad, de una imagen fácilmente identificable dentro de estas zonas alejadas de la zona central. Para gestar estos espacios, se partió de la premisa de manejar un bajo costo en superficies bastante extensas, lo que motivó al uso del hormigón visto como material de terminación fina y permanente. Estas obras se consolidan como patrimonio, es decir, construimos para que las cosas perduren y las disfruten generaciones venideras. Toda arquitectura se mide con el tiempo, se instala en la conquista de esta variable y busca su memoria; no sólo existir, sino vivir en la memoria de la gente.
Desde lo institucional a lo residencial
Entre mis desarrollos, puedo diferenciar “Casa en Calamuchita”, Córdoba Office Center y la “Casa Azul” (mi vivienda en la Ciudad de Córdoba). Para la Universidad Nacional de Córdoba, destaco a “Claustrorum”, un complejo de aulas comunes donde además se iba a alojar el Consejo Superior. Aquí se configuró un claustro en la zona central, un patio al descubierto y una galería que permitía generar aulas comunes y espacios flexibles. Luego, la Facultad de Derecho me dio la posibilidad de implantar una institución que alojara a los estudiantes en pleno centro, para reactivar la vida en esta zona de la Ciudad; en este caso, se logró mantener una tipología de galería comercial y al mismo tiempo, una institución atravesable públicamente.
También, estuve a cargo de la fachada y auditorio de la actual Facultad de Ciencias de la Comunicación, la creación del núcleo central de la Escuela de Artes y de la Facultad de Psicología, del Edificio de Posgrado de la Facultad de Ciencias Económicas y de la Facultad de Odontología.
Simbolismo y contextualidad
La década de los 90 no se caracterizó por la obra pública, porque coincidió con la gestión de Menem, en la que se llevó adelante la privatización, descuidando el hecho de que en muchos países el Estado es eficiente, como sucede en Francia, donde muchas actividades y emprendimientos son del Estado.
En el mundo, había una obra de Frank Ghery en Midlawn – que había roto todos los cánones, se convirtió en corazón de toda una ciudad – y dio a entender el poder de la arquitectura para rehacer una ciudad. Desde aquí, se manifestó la Guggenheimización de la cultura y del mundo. Pero en muchas ciudades, no se puede establecer obras geniales por decreto. Muchas veces un mismo autor, es capaz de construir una imagen para la ciudad pero también puede destruirla, porque generan una impronta extraña en esa geografía. También destaco la obra de la Biblioteca Nacional de Pompidou, el Museo de Arte Primitivo contiguo a la Torre Eiffel, la obra de Renzo Piano sobre los teatros de Roma, etc. En resumen, en esta época hubo desarrollos minimalistas, simbolistas, contextuales, siendo las más interesantes estas últimas, por el hecho de que respetan el entorno.
Apertura mundial y optimización de procesos
Durante mi gestión como decano de la FAUD (UNC), pude hacer hacer varias cosas. Trabajé en una época en donde todo se dibujaba, no había internet ni redes, y en la que nuestra única fuente de apoyo eran las revistas. Realizamos foros internacionales de arquitectura, instancias interesantes para escuchar a mucha gente. Convoque a referentes internacionales como Ferrater, Jan Ghel, Anselmi, Giancarlo de Carlo, Ciriani, y otros tantos profesionales hindúes, franceses, españoles, chilenos, bolivianos y peruanos. Durante mis 10 años de gestión, y habiendo sido reelecto en 4 mandatos consecutivos, pude hacer una apertura al mundo.
Otra acción importante que realicé fue la semestralización de las materias, un modelo que se aplicó en muchos lugares. Al haber cursado estudios en Estados Unidos, tuve la suerte de que me invitaran a varias universidades americanas, lo que me dio la pauta de que una manera de dictar concentrada e intensamente en seis meses, permitía que las materias teóricas fueran en un semestre, y las proyectuales en el otro. Este cambio, agilizó el cursado, reduciendo a 6 años un proceso que previamente, en promedio era de 8 años. La función del Decano es sumamente importante, ya que puede cumplir un rol orientador e iluminar las gestiones, facilitar la actuación de mucha gente, promover el protagonismo en generaciones nuevas y permitir la continuidad de una facultad. En mis equipos de trabajo conté con gente muy importante, como Roberto Ferraris, Berta De Rúer, César Naselli, etc.
Multiparadigmas y formación integral
Yo creo que las nuevas generaciones ven un poco de todo. De la arquitectura Hindú, vietnamita, japonesa (que por algo ya cuenta con varios premios Nobel y Pritzker) y la de China, en donde actualmente se crean estructuras enormes, desarrolladas en el marco de la internacionalización de la producción. Hoy todos están conectados a un smartphone, y a través de Google ven 50 formas de arquitectura por día; la globalización hace que uno pueda ver en simultáneo lo que pasa en Chile o China. Los chicos están bombardeados de imágenes, pero procesar toda esa info es un cometido importante, y en este escenario, los historiadores y demás actores de la cultura tendrían que analizar que hacer en medio del proceso de “Babelización del mundo”. Más allá de esto, hay una contracorriente, con tendencia a la localización, con gente que busca elementos identitarios en su propio territorio.
Si hay un organismo que debe trabajar por la pluralidad y la democracia, es la universidad. Y la facultad, es un lugar de formación de personas, y esto no solo requiere transmitir la profesión, sino también una manera de ser, de poseer el mundo y relacionarse con él. Educar no es sólo enseñar, sino aprender modalidades, formas de actuación, valores y sistema de valores. Siempre aprecié a las personas que han sabido explicarme bien. Los buenos maestros, son los que incitan a ser un buen alumno, y éste, potencialmente puede convertirse en un buen docente. Hay que tener mucho interés y generosidad para compartir el saber. Recuerdo grandes formadores que tuve, como Tedeschi, Lapadula, Hobbes, entre otros.
Cobijo al matriculado
Creo que los Colegios de arquitectos tienen una importancia enorme en la profesión y el ejercicio profesional. Para los recién egresados, hace las veces de cobijo. Se encarga de defender los intereses de los matriculados, y es muy importante su función orientadora y actividades culturales de gran implicancia. En los últimos años, el Colegio ha crecido enormemente, incrementando sus prestaciones.
















