Visita a obra
El arquitecto Mauricio Perassi recorrió junto a arquitextos una de sus obras en plena ejecución. Se trata de una vivienda situada en el barrio de «La Deseada», la Calera (Provincia de Córdoba). La misma, se resuelve en tres niveles, y en líneas generales se estructura a los fines de lograr convergencia con el paisaje que la rodea. En sus diferentes plantas, configura múltiples espacios luminosos y de gran amplitud, acertadamente interconectados entre sí.
Adaptación a la pendiente
En la zona oeste del área metropolitana de la ciudad de Córdoba, Argentina, sobre un terreno de amplias dimensiones y marcadas pendientes que salvan un desnivel de 25 metros a lo largo de su extensión, se erige esta vivienda de 372 m² que se distingue por su audaz concepto de desmaterialización ascendente. La casa, concebida en tres niveles, despliega una progresión de materialidades y relaciones con el entorno que culmina en una expresión arquitectónica única.
Rodeada de verde, ha sido ideada como un refugio donde los espacios sociales convergen en diferentes niveles, creando una organización vertical que revela una expresión arquitectónica distintiva en cada planta. Esta disposición define cinco bloques claramente diferenciados. En su conjunto, la vivienda se concibe como una secuencia arquitectónica que transita de lo sólidamente anclado a lo etéreo y flotante. La casa se desmaterializa de abajo hacia arriba, configurando una sucesión de espacios y experiencias que culminan en un volumen suspendido, estableciendo un diálogo singular con el entorno natural.
El acceso principal se realiza por el Nivel +1 desde la calle. Se ingresa a un hall que, de manera intencional, niega cualquier vista panorámica, conduciendo a una estrecha escalera iluminada por una lucera. Esta escalera desemboca en un amplio estar comedor, diseñado para generar un impacto deliberado en quien vive la experiencia.
Visuales privilegiadas y experiencia sublime
El piso principal (o Nivel 0), es sumamente amplio y luminoso, ofreciendo vistas inigualables de la ciudad de Córdoba. Se extiende hacia generosas terrazas de expansión y una galería que se forma bajo el voladizo del volumen metálico superior. Este volumen metálico, que parece flotar, alberga el dormitorio principal, brindando al propietario la inigualable sensación de dormir entre las nubes.
Desde el Nivel 0 se desciende al Nivel -1, donde se ubican los dormitorios de huéspedes y un Salón de Usos Múltiples (SUM). Este último espacio está diseñado para el ocio, el trabajo, el ejercicio o la recepción de amigos, funcionando como una extensión de la piscina. Esta última, a su vez, cuenta con un borde infinito que fusiona el reflejo del verde circundante con el horizonte. Adicionalmente, se puede acceder a la casa desde la cochera a través de un puente o pasarela, que cruza una escorrentía natural del terreno y conduce directamente a la cocina.
impacto minimalista
Con una superficie total de 400 m2, y con una limitante importante por sus 12 metros de desnivel, y por su inclinación en diagonal. La casa tenía que soterrarse, pero a la vez ir generando terrazas. Es por este motivo, que se plantean dos ingresos: uno personal (cochera) y el de la visita. Otro aspecto importante de este proyecto, pasó por la preservación de la vegetación nativa.
Uno de los deseos del propietario era que la casa fuera sobria, pero que generara impacto en los visitantes.
Distribución funcional
Se plantea como instancia cerrada, donde al llegar se aprecia una lucera, y de allí se baja hacia la casa.
El área privada de la casa, comprende una terraza, el dormitorio principal que en sí brinda la sensación de estar viviendo en las nubes. La idea fue que dominara la transparencia, pero sin descuidar el aspecto térmico. Todo el volumen de este espacio vuela sobre el vacío, y genera la terraza del sector inferior. Este planteo surge de la idea del propietario, que cuando llegó a ver el terreno manifestó que iba a «vivir entre las nubes».
Conceptualmente la casa se desmaterializa desde abajo hacia arriba, abajo es todo hormigón visto o bruto, mientras que en el dormitorio predomina lo metálico y techo de chapa. También va de menor a mayor, ya que comienza con una escala pequeña, y a medida que baja en el terreno se va poniendo más imponente.
El espacio principal de la casa es un comedor con 10 sillas y un living con múltiples vistas de la Ciudad de Córdoba. En la parte del ingreso principal, de alguna manera se baja encajonado, y luego se sale a un ambiente donde se disfruta de mayor amplitud. La galería esta contigua a la cocina, conformando un quincho con asador incluido.
En el piso principal, se desarrolla la actividad diaria y social. Al bajar, se encuentran dos dormitorios de huéspedes. El SUM, se plantea como un espacio para ver televisión, trabajar o recibir visitas.
La terraza solarium es la explanada natural de la pileta, que se plantea con borde infinito, con un color oscuro de tal forma de que se logre proyectar la masa verde de enfrente. Los dormitorios se plantean con visuales hacia la ciudad, y no tan expuestos.
El hilo conductor que unifica los tres espacios que componen esta vivienda, es la escalera, que contará con escalones de madera.
Materialidad
La casa se plantea abajo con hormigón armado y con muros de contención; se integró este material de forma cuidada pero dejando a la vista algunas imperfecciones, para reflejar la propiedad de este material. En este caso, se trata de una estructura más tradicional, de mampostería y estructura independiente. El techo es metálico, para alivianar las cargas. Una premisa fundamental fue que todos los materiales puedan convivir en sana armonía.
Si bien la casa es tradicional, en la mayoría de todas sus envolventes tiene detalles que muestran como son las resoluciones tecnológicas de cada volumen.
La envolvente de planta baja son de hormigón, mientras que arriba son de ladrillo cerámico; por su parte los interiores, están resueltos en sistemas de panelería en seco, de roca de yeso. Las carpintería son de aluminio con doble vidriado hermético. Toda la casa cuenta con un piso de porcellanato tipo símil madera. Los cielorrasos, son también de roca de yeso, y el exterior cuenta con placas anti-humedad.
En cuanto a las estructuras de barandas, se propuso que fueran lo más neutras posibles, livianas, de tal forma de brindar la sensación de estar en un barco.
Superficie construida: 371,80 m².
Ubicación: Country La Deseada, La Calera, Córdoba, Argentina.
Arquitectos: Arq. Mauricio Tomas Perassi
Administración: Tomas Bruno
Colaboradores: Arq. María Belén Demaría, Leandro Perassi, Santiago Martinetto



























